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Estamos de cumple

Pantallazo

Así salió Ala y Raíz al ciberespacio el 29 de noviembre del 2011. Apenas hacía tres meses que me había graduado en la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte y trabajaba entonces en Radio Florida, a unos 40 kilómetros de distancia de casa.

El embullo por el blog tengo que reconocer que se lo debo completamente a la Mariposa Cubana, ya que como revoloteaba muy cerca de mi, me dieron ganas de seguirle.

Las manos de Carmiña fueron las encargadas de darle forma a mi ala, de punta a pies, porque yo lo único que sabía de blog era que quería hacérmelo.

Así nació mi bitácora, mi cómplice, mi mesiario (en vez de diario), mi otro espacio. La que me sirvió de excusa para unirme a la Guerrilla de blogueros, a ese grupo con el que dos veces al año nos hacemos al camino para conocer y contar Cuba.

Tres años hummmmm, es ya un tiempito. Ahorita hasta aprendemos a caminar

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Una flor para Martí y una sonrisa

bougainvillea

Sé que hace mucho no escribía, exactamente desde el 4 de enero. La vida a veces me lleva demasiado rápido compartiéndome en tantas partes para alcanzar a ser hija, periodista, novia y esas otras tantas responsabilidades que andan rondando por allí. Solo por eso no escribo con más frecuencia, no porque no tenga cosas que contar o decir.

Ahora estoy de vuelta. Tal vez este post, para poder clasificar en la agenda de sus homólogos, debería hablar de la economía cubana, de los desabastecimientos, de la dualidad monetaria en la isla, del periodismo actual, o de tantos y otras conflictos y realidades que se viven a diario.

Pero no lo haré, porque a estas letras las inspira esa nueva sensación y experiencia de ser madre. Y ahora es cuando tengo que aclarar rápido para que no hayan mal entendidos. Aun no estoy en estado, y mucho menos di a luz. Sin embargo desde hace 5 días mi beba Masiel, mi sobrinita de 3 años y medio, está bajo mi responsabilidad porque mi hermana salió a cumplir misión a la República Bolivariana de Venezuela.

Desde el mismo jueves 8 comenzaron a cambiar mis prioridades, mis horarios, mis rutinas, ahora todo es diferente.

Bueno… a lo que iba… Masieli es una niña inteligente, cariñosa que cada día me sorprende con nuevas cosas, las que no puedo dejar de compartir con ustedes.

Todos los días la llevo al círculo infantil por la mañana, pero hoy la vino a buscar su papá y ella no quería irse con él. Yo, para salvar la situación, busqué en el jardín de la vecina de al lado de mi casa dos flores, que conozco como bougainvillea, y le dije:

  • Mira bebé llévale una a la maestra y la otra pónsela al busto de Martí.

Ella sonrió, me dio un beso y le dijo a su papá:

– Vamos rápido que llevo una flor para Martí.


Miradas a una caravana de victoria…

Fotos: Raúl del Pino Salfrán

Desde donde terminan las llanuras agramontinas en las riveras del río Jobabo hasta el parque de La Constitución, en ese Guáimaro histórico, se fundieron las banderas y la sangre nueva de un centenar de camagüeyanos y tuneros en la reedición de la Caravana de la Libertad.

Luego los agramontinos continuamos camino, atravesando los territorios de Sibanicú y Jimagueayú, en un trayecto de aproximadamente 80 kilómetros, hasta la Plaza de la Libertad en la Ciudad de los Tinajones.


Herencia de cabellos blancos

El tiempo ha pasado, lo supe hace poco cuando descubrí que unas cuantas canas han ocupado sin previo aviso un espacio muy cerca de mi frente en el lado derecho de la cara. Una agradabilísima aparición, porque esas canas no son solo el recordatorio del reloj biológico, sino la marca genética de mi madre. Y sí, porque esa vieja, mi vieja como le digo con todo el cariño del mundo, tiene justo en ese mismo sitio un montón de blancas canas, iguales a las de mi tíos Nancy y Ñiquito, iguales a las que tenía mi abuela Tita.

Yo que soy la menos González de toda la familia, al menos fisonómicamente, porque saqué los rizos y el color de la piel de mi padre, y libras y centímetros de estatura de menos, y menos años que todos los primos del familión, ya tengo algunas de las canas que un día formarán el moño blanco de los González.

¿Qué diría tu abuela si te viera? dijo mi padre, porque ya ni mi Tita, ni Mipa, están físicamente desde hace algunos años junto a nosotros . Imagino que su mirada tendría el mismo brillo orgulloso que veo en los ojos de mi madre cada vez que contempla esas canas suyas sembradas en mí.


Las lavanderas del Río Miel

Antes fueron sus abuelas y madres. Por generaciones muchas mujeres baracoesas van día tras día al Río Miel para que las paletas de madera y la corriente de sus aguas dechurren las ropas y quiten la costra de las cazuelas.

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“Adelante” otra vez me abrió las puertas…

th“Adelante” otra vez me abrió las puertas, como lo hizo antes en las prácticas de la universidad, o en los tiempos de tesis y tablas de análisis de sus contenidos. “Adela” siempre ha sido tambien mi casa, porque allí, digo, !aquí!, está tambien parte de mi familia y amigos y mis inicios en esta carrera periodísticas. Hoy es 21 de noviembre y volví a entrar en esta redacción pero no de visitante, sino, contrato mediante y cuenta en internet y acceso Alfresco, como trabajadora. Junto a mi y para ser bien justa, traigo además 2 años intensos de oficio radial, de largas coberturas, de mucho hacer y disfrutar mi Radio Cadena Agramonte. Hoy es un nuevo comienzo. o retorno a los inicios, ya ni sé. A partir de ahora ya mis haceres no serán sonoros y efímeros sino entintados y perdurables. Ya lo saben mis amigos, “Adelante” me abrió sus puertas, ya firmé el contrato, estoy de reestreno.

 


Hasta pronto…

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¿Hacia dónde irán, ahora, tus alas?
¿En cuál tierra se afianzarán tus raíces?
¿Dónde se alimentará tu cuerpo?
¿Dónde tu espíritu encontrará alimento?